
“En lo que concierne a las cosas humanas no reír, no llorar, no indignarse, sino comprender.”
Simone Weil citaba a Spinoza como epígrafe a sus Reflexiones sobre las causas de la libertad y la opresión social. 1934: un presente en el que todo lo que normalmente hubiera parecido constituir una razón para vivir se evaporaba, pero también, según Weil, un presente en el que todo debía, incluso so pena de hundirse en el desarraigo o la inconsistencia, volver a ser cuestionado.
Perseverando en su ser, es decir, siguiendo la pulsión de lo real que da lugar a los cuatro discursos de verdad badioudianos: Política / Arte / Ciencia / Amor, Brumaria pretende, en su nueva etapa, seguir pisando tierras procelosas e intentar partir la Historia en dos (Nietzsche), o lo que de algún modo es lo mismo, hacer entrar la Eternidad en la Historia (Benjamin). Sin remedio y sin elección posible. O como lo dice la propia Weil, esta vez en La condición obrera: “No hay elección. Sólo hay un remedio posible. Una única cosa que hace soportable la monotonía. Es una luz de eternidad. Es la belleza.”.
Las ediciones que se van a presentar forman parte de esos ejemplares, ejemplos contiguos a otros ejemplos, de la metáfora editorial por venir en Brumaria.
Acto de presentación de las entregas:
- Un modo de organización alrededor del vacío (Volumen I y Volumen II)
- Revolution & Subjectivity
- Sobre la contradicción…
- Arte y transición
Librería La Central del MNCARS
Viernes 14 de diciembre, 19 horas.
Intervienen: Alejandro Arozamena, Darío Corbeira y Giulia Quaggio.